MRPEscobar les desea:
FELÍZ DÍA PERIODISTAS!!
El periodismo también celebra su Bicentenario…
Un 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó el primer periódico argentino llamado "La Gaceta". Por tal motivo en 1938 en el Congreso Nacional de Periodistas se decidió oficializar esta fecha como el día del periodista.
Que la verdad y la libertad de expresión continúen siendo las banderas que se enarbolen cada día dentro de los espacios periodísticos, para que nuestra Patria sea realmente demócrata y Libre.
Por eso para cada uno de ustedes los sinceros deseos de Feliz Día y que puedan seguir recorriendo los caminos de la comunicación.
Y gracias por todo!
Silvia B Bosch
Directora
MRPEscobar
Este blog , ES EL TERCERO QUE COMIENZO. ESTÁ DESTINADO A NOTICIAS Y COMENTARIOS CULTURALES , POLÍTICOS , SOCIALES , ECONÓMICOS Y TODO AQUELLO QUE SEA DE INTERÉS PARA LA COMUNIDAD ESCOBARENSE , PROVINCIAL , NACIONAL Y DEL EXTERIOR. LAS NOTAS QUE AQUI APARECEN SON RESPONSABILIDAD DE QUIENES LAS FIRMAN - AIDA-
"Otras culturas" de Aída Holtz
Datos personales
- Aída Holtz
- ESCOBAR, BUENOS AIRES, Argentina
- DOCENTE,PERIODISTA, POLÍTICA, INTEGRANTE DE ASOCIACIONES INTERMEDIAS.
lunes, 7 de junio de 2010
domingo, 6 de junio de 2010
http://radiopasillo.wordpress.com/
a Jorge Carrascosa( de radiopasillo.wordpress.com)
Qué pasaría si durante este mundial de fútbol, millones de seres humanos, de personas, dejaran de mirar la televisión, perdón, el plasma, de 30 ó más pulgadas, colgado en el mejor espacio de su casa, en los bares, en las avenidas, en los espacios públicos, en las mansiones de San Isidro y el las casillas de las villas, en la peluquería, en las aulas de los escuelas públicas, de los colegios, en las salas de espera de los hospitales, en los subtes, en los celulares, en los súper, en los chinos, en las comisarías, en los gimnasios, en las estaciones de ferrocarriles, en los micros de larga distancia, en las estaciones de servicio, en las cárceles.
No sé, me parece, digo, habida cuenta que las estrellas de este mundial tan pero tan inverosímil, -se juega en un país que no tiene nada que ver con el fútbol, es una país grande por su tradición de lucha y rugby, sí, Mandela supo portar la camiseta de las Gacelas para consolidar la unidad nacional-, digo, las estrellas se van lesionando una a una, se lastiman solos, se lesionan sin jugar siquiera. Claro, más allá de que el comercial de la cerveza horrible insista con que Dios es argentino, cree en nosotros y nos mande a embanderar los balcones porque este mundial, el del Diego (representante de Dios en la tierra), va a ser nuestro.
No quiero abusar demasiado con el remanido “pan & circo”, ni, como lo hace gente más sesuda, intentar un boceto de ensayo sobre “capitalismo y fútbol”. Si Marx hubiera vivido por estos días lo más que seguro es que no hubiera insistido con que “la religión es el opio de los pueblos”. No amigos, el opio de los pueblos del siglo XXI es redondo y liviano. Y ni siquiera es de cuero. Culto universal que tiene su sede en Zürich, como casi todas las cosas muy importantes de este planeta. Una de las capitales del país de la neutralidad, la democracia directa y el secreto bancario, estos últimos propiciados por un teólogo francés nacido en una ciudad llamada Picardía, un tal Calvino, padre a su vez del capitalismo.
No, nada que ver. Por razones que no vienen al caso yo he decidido no mirar el mundial y les aseguro que me ha entrado en los pulmones un aire de lo más limpio. Y en lo estrictamente deportivo y nacional, sé que la frustración de nuestra formación va a ser grande, más allá de los cartelitos de autoayuda que el DT de la AFA ande pegando por los pasillos de la sede argentina ni de las intensas charlas que tenga con el “barba”, como él le dice, que parece lo atiende en línea directa las 24 horas. O más allá de que nuestra delantera sume algo así como 300 millones de euros. El fútbol, a Dios gracias, con el perdón de la palabra, -no me animo a llamarlo como lo hace el “seleccionador nacional”-, sigue siendo un juego colectivo, a eso no hay con qué darle. Y de eso, nosotros, nada.
Pero bueno, no quiero molestarlos con mi ocurrencia. Ni ser inoportuno. Sé que hay mucha polítiquería en juego, mucha plata, mucho multimedio, mucha barra brava haciendo fuerza para que el mundial nos distraiga de otros partidos más serios y definitivos. Sé que la patria deportiva va a pretender seguir usurpando títulos y honores, en detrimento de héroes humanos, de soldados que dieron sus piernas y brazos por la celeste y blanca, su corazón ensangrentado, también contra los ingleses, combatiendo por la soberanía de unas islas heladas. Y por la camiseta, eh, no fue por plata. Eso sí, ahora resulta que es por plata la cosa, porque parece que las Islas son una de las reservas de petróleo más grande del planeta. Incluso el año pasado la Unión Europea no tuvo mejor idea que declararlas territorios de ultramar de Europa. Así de corta la bocha.
Yo me voy a divertir de lo lindo mirando el cielo, las estrellas temblar de frío, escribiendo mucho y leyendo algún buen libro. Conversaré con algún amigo pero no de fútbol. Qué sé yo, de cómo ser mejores padres, más hombres. Viendo qué me pasa con esta libertad que me permito y qué le pasa a la gente en la calle, con su módica ración de sueños fluorescentes. Su escueta dosis de droga universal libre y gratuita. Vaya a saber, nunca lo viví antes. Más bien, todo lo contrario.. Pero ando raro últimamente. Qué sé yo, digo pavadas como esta. Me pregunto y cuestiono casi todo. Incluso me parece que ando con unas terribles ganas de que seamos libres. Eso no me lo puedo sacar de la cabeza. Claro, libres y ricos. Riquísimos. Un pueblo de hermanos. Una nación de señores. Ojo, no me siento superior ni mucho menos. Es más, este panfleto es un convite. En una de esas se corre la bola
Qué pasaría si durante este mundial de fútbol, millones de seres humanos, de personas, dejaran de mirar la televisión, perdón, el plasma, de 30 ó más pulgadas, colgado en el mejor espacio de su casa, en los bares, en las avenidas, en los espacios públicos, en las mansiones de San Isidro y el las casillas de las villas, en la peluquería, en las aulas de los escuelas públicas, de los colegios, en las salas de espera de los hospitales, en los subtes, en los celulares, en los súper, en los chinos, en las comisarías, en los gimnasios, en las estaciones de ferrocarriles, en los micros de larga distancia, en las estaciones de servicio, en las cárceles.
No sé, me parece, digo, habida cuenta que las estrellas de este mundial tan pero tan inverosímil, -se juega en un país que no tiene nada que ver con el fútbol, es una país grande por su tradición de lucha y rugby, sí, Mandela supo portar la camiseta de las Gacelas para consolidar la unidad nacional-, digo, las estrellas se van lesionando una a una, se lastiman solos, se lesionan sin jugar siquiera. Claro, más allá de que el comercial de la cerveza horrible insista con que Dios es argentino, cree en nosotros y nos mande a embanderar los balcones porque este mundial, el del Diego (representante de Dios en la tierra), va a ser nuestro.
No quiero abusar demasiado con el remanido “pan & circo”, ni, como lo hace gente más sesuda, intentar un boceto de ensayo sobre “capitalismo y fútbol”. Si Marx hubiera vivido por estos días lo más que seguro es que no hubiera insistido con que “la religión es el opio de los pueblos”. No amigos, el opio de los pueblos del siglo XXI es redondo y liviano. Y ni siquiera es de cuero. Culto universal que tiene su sede en Zürich, como casi todas las cosas muy importantes de este planeta. Una de las capitales del país de la neutralidad, la democracia directa y el secreto bancario, estos últimos propiciados por un teólogo francés nacido en una ciudad llamada Picardía, un tal Calvino, padre a su vez del capitalismo.
No, nada que ver. Por razones que no vienen al caso yo he decidido no mirar el mundial y les aseguro que me ha entrado en los pulmones un aire de lo más limpio. Y en lo estrictamente deportivo y nacional, sé que la frustración de nuestra formación va a ser grande, más allá de los cartelitos de autoayuda que el DT de la AFA ande pegando por los pasillos de la sede argentina ni de las intensas charlas que tenga con el “barba”, como él le dice, que parece lo atiende en línea directa las 24 horas. O más allá de que nuestra delantera sume algo así como 300 millones de euros. El fútbol, a Dios gracias, con el perdón de la palabra, -no me animo a llamarlo como lo hace el “seleccionador nacional”-, sigue siendo un juego colectivo, a eso no hay con qué darle. Y de eso, nosotros, nada.
Pero bueno, no quiero molestarlos con mi ocurrencia. Ni ser inoportuno. Sé que hay mucha polítiquería en juego, mucha plata, mucho multimedio, mucha barra brava haciendo fuerza para que el mundial nos distraiga de otros partidos más serios y definitivos. Sé que la patria deportiva va a pretender seguir usurpando títulos y honores, en detrimento de héroes humanos, de soldados que dieron sus piernas y brazos por la celeste y blanca, su corazón ensangrentado, también contra los ingleses, combatiendo por la soberanía de unas islas heladas. Y por la camiseta, eh, no fue por plata. Eso sí, ahora resulta que es por plata la cosa, porque parece que las Islas son una de las reservas de petróleo más grande del planeta. Incluso el año pasado la Unión Europea no tuvo mejor idea que declararlas territorios de ultramar de Europa. Así de corta la bocha.
Yo me voy a divertir de lo lindo mirando el cielo, las estrellas temblar de frío, escribiendo mucho y leyendo algún buen libro. Conversaré con algún amigo pero no de fútbol. Qué sé yo, de cómo ser mejores padres, más hombres. Viendo qué me pasa con esta libertad que me permito y qué le pasa a la gente en la calle, con su módica ración de sueños fluorescentes. Su escueta dosis de droga universal libre y gratuita. Vaya a saber, nunca lo viví antes. Más bien, todo lo contrario.. Pero ando raro últimamente. Qué sé yo, digo pavadas como esta. Me pregunto y cuestiono casi todo. Incluso me parece que ando con unas terribles ganas de que seamos libres. Eso no me lo puedo sacar de la cabeza. Claro, libres y ricos. Riquísimos. Un pueblo de hermanos. Una nación de señores. Ojo, no me siento superior ni mucho menos. Es más, este panfleto es un convite. En una de esas se corre la bola
de NCN(noticias del Congreso Nacional)
Las elecciones internas bonaerenses de la UCR levantaron temperatura con las declaraciones de Leopoldo Moreau y Ricardo Alfonsín. El histórico dirigente dijo que el problema del hijo del ex presidente es que “anda demasiado con Carrió”.
INTERNA RADICAL
Leopoldo Moreau criticó duramente a su rival interno Ricardo Alfonsín, al sostener que "el problema de Ricardito es que anda demasiado con (Elisa) Carrió y eso lo contagia". “Acá no hay ningún fraude, eso de denunciar antes de una elección es una costumbre de Carrió", afirmó Moreau, en una declaración que surge como respuesta a supuestas irregularidades en las elecciones del domingo. Y avanzó sobre el diputado al decir: “Acá no se está definiendo quién es el hijo de Raúl Alfonsín, es obvio que es él, pero uno era Raúl Ricardo y el otro es solo Ricardo”.
Alfonsín, por radio Continental, contestó: “Fíjense el nivel, qué barbaridad. ¿Quién duda de que yo no soy Raúl Alfonsín? Claro que no lo soy". También afirmó que sus rivales “están discutiendo cosas ridículas, tonterías, impropias de personas inteligentes”. El hijo del ex presidente negó que la elección interna radical sea un enfrentamiento entre "el alfonsinismo y el cobismo". “Los que introdujeron la discusión acerca de la candidatura presidencial de 2011, aunque ahora lo nieguen, fueron ellos", sostuvo.
INTERNA RADICAL
Leopoldo Moreau criticó duramente a su rival interno Ricardo Alfonsín, al sostener que "el problema de Ricardito es que anda demasiado con (Elisa) Carrió y eso lo contagia". “Acá no hay ningún fraude, eso de denunciar antes de una elección es una costumbre de Carrió", afirmó Moreau, en una declaración que surge como respuesta a supuestas irregularidades en las elecciones del domingo. Y avanzó sobre el diputado al decir: “Acá no se está definiendo quién es el hijo de Raúl Alfonsín, es obvio que es él, pero uno era Raúl Ricardo y el otro es solo Ricardo”.
Alfonsín, por radio Continental, contestó: “Fíjense el nivel, qué barbaridad. ¿Quién duda de que yo no soy Raúl Alfonsín? Claro que no lo soy". También afirmó que sus rivales “están discutiendo cosas ridículas, tonterías, impropias de personas inteligentes”. El hijo del ex presidente negó que la elección interna radical sea un enfrentamiento entre "el alfonsinismo y el cobismo". “Los que introdujeron la discusión acerca de la candidatura presidencial de 2011, aunque ahora lo nieguen, fueron ellos", sostuvo.
sábado, 5 de junio de 2010
de NCN(noticias del Congreso Nacional)
Carrió pedirá cambios en las jubilaciones/
Elisa Carrió cerrará hoy las Jornadas de Formación y Preparación de Lanzamiento de la Campaña Nacional de la CC-ARI por un Sistema Jubilatorio Digno.
El acto se realizará a las 17 en el Instituto Hannah Arendt en Rivadavia 1479, 1º piso.
Lo que propone la CC en la campaña es que las jubilaciones mínimas se equiparen al salario mínimo, vital y móvil, que por ahora es de 1500 pesos. También lo que sugiere es una recomposición de los haberes jubilatorios según el caso Badaro, el jubilado que logró un ajuste de 88,6% en sus haberes.
Otro de los temas a tratar es la reestructuración del sistema previsional y el blanqueo de las sumas no remunerativas de los empleados nacionales estatales. También se tratará una jubilación anticipada para los trabajadores que no tienen la edad para jubilarse pero que sí tienen los 30 años de aportes.
Estos proyectos de la CC se insertan en un contexto en el que la oposición –ya lo ha adelantado- apuntará sus cañones a intentar reformar el sistema previsional. La principal apuesta es subir la jubilación de los 895,15 pesos actuales a 1500, lo que hoy es el salario mínimo. Un total de 6 millones de jubilados reciben el haber mínimo.
Son varios los diputados de todos los partidos que han presentado proyectos en ese sentido. Una de ellas es la radical Silvana Giudice que presentó un proyecto para que la movilidad sea del 82%. Además propuso computar los mejores haberes del trabajador en los últimos 15 años debido a la discontinuidad laboral.
La que propone algo parecido es Graciela Iturraspe que planteó junto con el interbloque de la centroizquierda, el GEN y el socialismo calcular la primera jubilación promediando los tres mejores sueldos de los últimos 10 años.
Sin dudas, las jubilaciones es el tema que se viene próximamente.
viernes, 4 de junio de 2010
de Solidaridad.net
Grandes marcas se aprovechan de inmigrantes bolivianos en Argentina
Una lista de 88 empresas de indumentaria que explotan a inmigrantes bolivianos en Argentina, entre las que se cuentan conocidas marcas, son denunciadas en el libro ‘Esclavos, Los trabajadores costureros de la Ciudad de Buenos Aires’.
ANSA latina 18/04/10. Buenos Aires
La investigación sobre la condición de esclavitud a la que son sometidos los inmigrantes bolivianos en los talleres clandestinos fue publicada por Ariel Lieutier, economista y subsecretario de Trabajo de la capital argentina entre 2006 y 2007. Desde la función pública investigó entre 2006 y 2007 la vinculación entre la industria de la indumentaria y los talleres clandestinos y aportó documentación a las denuncias de la Defensoría del Pueblo contra la explotación que sufren los inmigrantes bolivianos atraídos, en su mayoría, con engañosas promesas laborales.
La lista publicada por Lieutier, resultado de su investigación y de otras organizaciones sociales, incluye a Soho, Kosiuko, Puma, Topper, Adidas, Fila, Le Coq, Arena, Taverniti, Portsaid, Ona Saez y 47Street, entre las más conocidas.
Lieutier demuestra que apenas el 3 por ciento del precio final de venta de esas marcas llega al taller y menos del 2 por ciento retribuye al trabajador clandestino. "Este sistema de precios es el que condena a los talleres a la clandestinidad y a los trabajadores a un régimen de explotación que muchas veces raya la esclavitud", afirma Lieutier, actual director del Area de Trabajo y Empleo de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, en Buenos Aires. El autor sostiene que en la capital argentina existen cinco mil talleres clandestinos que emplean a 30 mil trabajadores, pero se carecen de datos sobre el Gran Buenos Aires, cinturón urbano e industrial donde los controles son aún más débiles.
Lieutier afirma que por la carencia de datos extensivos a todo el país, es imposible "definir claramente la escala del problema del trabajo esclavo en la industria de confección en Argentina".
Pero, "si podemos precisar su alcance: el trabajo esclavo es una forma de producción utilizada por empresas que comercializan sus productos en todos los segmentos del mercado", enfatiza.
Para Lieutier, la globalización y el neoliberalismo abonaron un sistema de explotación que desde "el cinismo" es condenado públicamente, aunque todos los eslabones de la cadena de comercialización, incluido el consumidor, lucran con su vigencia.
"Es necesario que las empresas, especialmente las más grandes, sean también partícipes en el desmonte de esta situación regresiva para la humanidad", completa el autor.
Las denuncias sobre el trabajo esclavo han sido impulsadas en los últimos años por la cooperativa La Alameda, que recientemente firmó un acuerdo con la cooperativa tailandesa Dignity Returns, fundada en 2003 por sus trabajadores a causa del cierre de la planta textil en que trabajaban y que fabricarán, en conjunto, miles de remeras con la marca "No Chains" (sin cadenas).
GAT
Autor: Solidaridad.net- Fecha: 2010-05-28
Una lista de 88 empresas de indumentaria que explotan a inmigrantes bolivianos en Argentina, entre las que se cuentan conocidas marcas, son denunciadas en el libro ‘Esclavos, Los trabajadores costureros de la Ciudad de Buenos Aires’.
ANSA latina 18/04/10. Buenos Aires
La investigación sobre la condición de esclavitud a la que son sometidos los inmigrantes bolivianos en los talleres clandestinos fue publicada por Ariel Lieutier, economista y subsecretario de Trabajo de la capital argentina entre 2006 y 2007. Desde la función pública investigó entre 2006 y 2007 la vinculación entre la industria de la indumentaria y los talleres clandestinos y aportó documentación a las denuncias de la Defensoría del Pueblo contra la explotación que sufren los inmigrantes bolivianos atraídos, en su mayoría, con engañosas promesas laborales.
La lista publicada por Lieutier, resultado de su investigación y de otras organizaciones sociales, incluye a Soho, Kosiuko, Puma, Topper, Adidas, Fila, Le Coq, Arena, Taverniti, Portsaid, Ona Saez y 47Street, entre las más conocidas.
Lieutier demuestra que apenas el 3 por ciento del precio final de venta de esas marcas llega al taller y menos del 2 por ciento retribuye al trabajador clandestino. "Este sistema de precios es el que condena a los talleres a la clandestinidad y a los trabajadores a un régimen de explotación que muchas veces raya la esclavitud", afirma Lieutier, actual director del Area de Trabajo y Empleo de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, en Buenos Aires. El autor sostiene que en la capital argentina existen cinco mil talleres clandestinos que emplean a 30 mil trabajadores, pero se carecen de datos sobre el Gran Buenos Aires, cinturón urbano e industrial donde los controles son aún más débiles.
Lieutier afirma que por la carencia de datos extensivos a todo el país, es imposible "definir claramente la escala del problema del trabajo esclavo en la industria de confección en Argentina".
Pero, "si podemos precisar su alcance: el trabajo esclavo es una forma de producción utilizada por empresas que comercializan sus productos en todos los segmentos del mercado", enfatiza.
Para Lieutier, la globalización y el neoliberalismo abonaron un sistema de explotación que desde "el cinismo" es condenado públicamente, aunque todos los eslabones de la cadena de comercialización, incluido el consumidor, lucran con su vigencia.
"Es necesario que las empresas, especialmente las más grandes, sean también partícipes en el desmonte de esta situación regresiva para la humanidad", completa el autor.
Las denuncias sobre el trabajo esclavo han sido impulsadas en los últimos años por la cooperativa La Alameda, que recientemente firmó un acuerdo con la cooperativa tailandesa Dignity Returns, fundada en 2003 por sus trabajadores a causa del cierre de la planta textil en que trabajaban y que fabricarán, en conjunto, miles de remeras con la marca "No Chains" (sin cadenas).
GAT
Autor: Solidaridad.net- Fecha: 2010-05-28
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
