lunes, 3 de agosto de 2009

REUNIÓN DE DIPUTADOS CONTRA LOS TARIFAZOS DE LUZ Y GAS

La Diputada Nacional por Córdoba de la COALICIÓN CÍVICA, Prof. GRISELDA BALDATA, junto al resto de los miembros de la Comisión de Energía y Combustible, ha solicitado a la presidenta de la comisión, Dra. Rosana Bertone, que se convoque “en carácter de urgente” a reunión plenaria para el próximo jueves 6 de agosto, a los efectos de dar tratamiento y derogar el decreto 2067/08 que ha provocado un irracional e injusto aumento en las tarifas del gas natural residencial. También expresó que en caso de no presentarse la presidenta de dicha comisión, la reunión se llevará a cabo de todas maneras; “la única reunión a la que convocó la presidenta fue de carácter informativo”, dijo la diputada.Baldata expresó que “los fundamentos de inconstitucionalidad son contundentes; la violación a la normativa vigente y a la constitución nacional son tan claras como irracional es el aumento, razón por la cual es necesario que los diputados demos una inmediata y definitiva solución a la problemática por la vía parlamentaria”. Ya se han dictado acciones cautelares en varias provincias obligando a las empresas a “refacturar”, abstenerse de cobrar impuestos y devolver el dinero a los usuarios que ya hubieren pagado sus facturas.Siempre en pos de la recuperación del papel que le corresponde al Parlamento, agregó que “es necesario que el Congreso recupere su rol, y es nuestra obligación contribuir a esa salida republicana ejerciendo nuestro derecho como diputados y nuestra obligación como representantes de los ciudadanos”.
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sábado, 1 de agosto de 2009

at.CONCEJAL Javier López MARTINEZ-Avellaneda

Los vecinos de Avellaneda no deberán abonar el nuevo aumento de gas dado que el Juez Carzoglio hizo lugar a la acción de amparo presentada por el Dr. Sebastián Vinagre, Defensor del Pueblo de Avellaneda. Vinagre fue acompañado en su accionar por los Concejales del Bloque de la Coalición Cívica y el Bloque Convergencia Federal quienes presentarón en el HCD un proyecto de Comunicación, avalando el trabajo realizado e instando a una resolución definitiva, dicho proyecto fue votado por unanimidad en el día se ayer.

Avellaneda: un Juez paralizó el aumento de tarifas del Gas
Los vecinos del municipio de Avellaneda no deberán abonar el nuevo aumento de gas dado que el Juez Luis Carzoglio hizo lugar a una acción de amparo promovida por el Defensor del Pueblo Sebastián Vinagre.
La medida fue solicitada contra el Estado Nacional (Poder Ejecutivo Nacional), contra el Ente Regulador del gas (ENARGAS), y contra la empresa METROGAS S.A., en su calidad de distribuidora y recaudadora del servicio de gas natural por redes en el Partido de Avellaneda, y fue aceptada por el Juez de Garantía Nº 9 del Polo Judicial de Avellaneda Luis Carzoglio, quien hizo lugar a la solicitud.
El Defensor del Pueblo de Avellaneda, Sebastián Vinagre, quien informó que "los vecinos que reciban sus facturas de ahora en adelante, no estarán obligados a pagar el cargo tarifario, el que deberán restar del monto total de la factura. Es decir, que deberán realizar un pago parcial, amparándose en la decisión judicial del juzgado de Garantía Nº 9".
En la resolución judicial se decreto la medida de “no innovar” y “se les permita el pago de las facturas a los usuarios del servicio excluyendo de la misma los cargos derivados del decreto del pen nro. 2067/2008 en el caso de las facturas ya emitidas aceptándose el pago parcial de las mismas y, en relación con las facturas a emitir proceda de igual manera, refacturando sin dicho cargo. Así mismo, se deberá abstener de efectuar cortes de suministro de gas”
Con esta resolución, ya son tres los fallos judiciales en el ámbito bonaerense que frenaron los aumentos de gas. Según informó la Defensoría del pueblo de la Nación, también se rechazaron “los cargos tarifarios adicionales” en Escobar y Pilar.

at. Tino DIEZ


Y SÓLO PASARON SETENTA Y SEIS AÑOS!!!!

ESTE ES EL MODELO DE CONTRATO QUE FIRMABAN LAS MAESTRAS CON EL CONSEJO NACIONAL DE EDUCACION, en el año 1923 en nuestro país
*CONSEJO NACIONAL DE EDUCACION CONTRATO DE MAESTRAS AÑO 1923 "Este es un acuerdo entre la señorita....maestra, y el Consejo de Educación y de la Escuela por el cual la señorita.....acuerda impartir clases por un período de ocho meses a partir del mes de.....de 1923. La señorita acuerda: 1* -No casarse. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa. 2* -No andar en compañía de hombres. 3* -Estar en su casa entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana, a menos que sea para atender una función escolar. 4* -No pasearse por las heladerías del centro de la ciudad. 5* -No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin el permiso del presidente del Consejo de Delegados.6* -No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7* -No beber cerveza, vino, ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra bebiendo. 8* -No viajar en ningún coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre. 9* -No vestir ropas de colores brillantes. 10* -No teñirse el pelo. 11* -Usar al menos dos enaguas. 12* -No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos. 13* -Mantener limpia el aula:
a) Barrer el suelo del aula al menos una vez al dia. b) Fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente y jabón. c) Encender el fuego a las siete, de modo que la habitación esté caliente a las ocho cuando lleguen los niños. d) Limpiar la pizarra una vez al día. l4* -No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.. Fuente: "La Revista del Consejo Nacional de la Mujer" Año 4, Nro. 12. Marzo 1999. Buenos Aires.

viernes, 31 de julio de 2009

at. Jorge S,Vadacchino-V. Ballester

Santiago Kovadloff----- Pensador y Filosofo Argentino‏

Hay una reflexión de Molière que viene muy a cuento de nuestra clase política. Puede leérsela en El avaro , compuesto en 1668. Rústicamente glosada por mi memoria, asegura lo siguiente: "Todos los hombres dicen más o menos lo mismo. Sólo sus acciones permiten ver en qué difieren". Pues bien, tras una campaña electoral signada por la grisura discursiva, llegó la hora de los hechos. Veremos quién difiere de quién, más allá de la retórica.
¿Qué espera la mayoría por parte de aquellos a quienes consagró como vencedores, el pasado 28 de junio?
En sus frecuentes declaraciones públicas, tras renunciar a su cargo como jefe de gabinete, Alberto Fernández suele repetir que el Gobierno nunca entendió el mensaje que la sociedad le envió al impugnar la resolución 125. Y parece dudar, aunque más discretamente, de que Kirchner se avenga a comprender lo que le quiso demostrar la gente con la orientación que le imprimió a su voto en las referidas elecciones legislativas. Cabe, complementariamente, preguntarse si los opositores pertenecen o no a otra estirpe de oyentes y lectores de los hechos sociales relevantes. ¿Sabrán proceder como se les ha pedido que lo hagan?
La distribución del voto de esa mayoría es elocuente acerca de lo que se quiso expresar con ella: se demanda acuerdo, convergencia, entendimiento y transparencia. Todos los que ganaron han pasado a ser parte de un elenco indispensable, pero ninguno de ellos fue ungido como figura estelar. Se terminó el tiempo de los hombres fuertes y las instituciones débiles. Se acabó la soberanía indiscutida del monólogo.
Nada resultaría más auspicioso para este país abrumado por las arbitrariedades que un programa de trabajo explícito y público que así lo corroborara, asumido por los dirigentes favorecidos por el respaldo popular. Hablo de los opositores, porque el oficialismo, a lo que todo indica, no aspira a cambiar, sino a camuflar su resistencia al cambio. Y así será mientras busque el desquite y no la negociación. Mientras exija ser oído sin estar dispuesto a dejarse afectar por lo que oye. Es que cede en lo irrelevante, pero no en lo fundamental.
El acuerdo entre opositores debería cerrarse en torno a un repertorio de medidas imperiosas para el corto plazo y otro insoslayable para los plazos mediano y largo. Todas ellas, en conjunto, deberían asegurar el rumbo del país en los próximos diez años. Mientras ello no suceda, la oposición se reducirá a un conglomerado de disidentes con más sustancia temperamental que doctrinaria.
La Argentina, desfigurada por la pobreza, el desempleo, la inseguridad, la recesión económica y la crisis educativa, necesita ese acuerdo programático mayor por parte de quienes habrán de liderar la vida parlamentaria. Sólo así el futuro dejará de ser una previsible repetición del presente o, peor todavía, un agravamiento aún más pronunciado de lo que hoy ocurre. Como bien ha dicho Alberto Abad, "la política debe ser una máquina de generar esperanza". Y ya sabemos que si no genera esperanza, genera desesperación.
En estos próximos días y luego, en el venidero diciembre, el Congreso puede empezar a transformar la significación social de la política. No hay otra manera de que se inicie el saneamiento institucional de la Argentina. Se trata de recuperar la política como práctica probatoria de un proyecto democrático que, entre nosotros, sigue sin haber consumado su transición desde el autoritarismo a la vida republicana. Y conste que, hoy, vida republicana significa, a mi entender, firmeza institucional en el marco de una alianza entre la clase media y aquellos otros sectores populares arrinconados en la exclusión, el hambre, la desocupación y la ignorancia. De esa transición incumplida no sólo es responsable, claro está, el oficialismo. También lo es la oposición. Esa oposición que, convertida en gobierno en la figura emblemática del radicalismo, terminó de hacerse pedazos durante la anémica gestión de Fernando de la Rúa.
Hay radicales, pero no hay aún radicalismo. De igual modo, hay justicialistas pero no hay aún justicialismo. De la misma manera que hay centenas de agrupaciones más sin auténtica identidad partidaria en un plano nacional.
La gente ha votado contra la fragmentación y, en esa medida, contra la ausencia de partidos reales. ¿Habrán aprendido los que hoy vuelven a ser depositarios de la confianza temerosa de un pueblo marcado por tantas decepciones? ¿Se harán cargo los elegidos? Si no se recupera la confianza en el Poder Ejecutivo y en la estructura jurídica del país, si no hay reactivación económica ni se termina con el hambre, no va a ser posible detener el drenaje de fe en la democracia en el que tanto se deleitan los totalitarios y demagogos. La discusión y las resoluciones parlamentarias orientadas hacia el logro de esos fines van a rehabilitar el enmohecido engranaje que debe regular el vínculo entre los poderes fundamentales de la Nación. La oposición triunfante tendrá que reinstalar la evidencia de que es posible dejar de mentir para gobernar y que el ejercicio perverso del poder no es una fatalidad. Así constituida, la oposición será promotora de un renacimiento decisivo: el de la convicción popular de que la función pública, desde su investidura más modesta hasta la más alta, puede estar al servicio del bien común. Ninguna dificultad será insuperable si hay acuerdo acerca de lo que es fundamental para el país.
Superar la fragmentación sectorial equivale a superar la incomprensión de la República. Lo necesario, en este orden de cosas, siempre es arduo. Pero lo arduo no es irrealizable. Para decidirse a enfrentar lo que sin duda es difícil y de lento desenlace basta con entender adónde nos han llevado los facilismos y la falta de escrúpulos. Y el Congreso debe ser el escenario propicio para alentar las convergencias que inspiren esa búsqueda. Lo prioritario sólo puede resultar indiscernible a quien no lo quiera ver. En este marco, la pregunta de fondo no es quién cuenta con mejores posibilidades de quedarse con la presidencia de la nación en el año 2011, sino qué debe aportarle a la Argentina el resultado de esa todavía lejana competencia electoral. Y si fuera el país el que entonces resultara vencedor, ello se deberá a que las condiciones de posibilidad de ese triunfo habrán empezado a ser forjadas desde ya. ¿Cómo? Promoviendo el tránsito del escenario dividido de los opositores al escenario unánime de la oposición, de lo extraparlamentario a lo parlamentario, de la periferia al centro, del desacuerdo al acuerdo, de lo partido a los partidos.
Si todavía es demasiado temprano para hablar de un auténtico bipartidismo, es demasiado tarde para seguir sin buscarlo. Hay una clase media paralizada y millones de argentinos empobrecidos por la ineptitud y la crueldad de la demagogia. Y conste que hablo de partidos y no de movimiento.Sin bipartidismo estaremos, como estamos ahora, más cerca del pasado que del povenir.

El único movimiento que me parece indispensable, de aquí en más, es el de la alternancia en el poder entre quienes, coincidiendo en el centro, lo aborden desde proveniencias distintas mediante legítimos matices diferenciales. En el país que cabe desplegar, desde el año del Bicentenario en adelante, el centro es el que debe expresar esa voluntad de reconstrucción, esa capacidad de transformar en logros razonables las enseñanzas nacidas de los padecimientos acumulados, la lucidez requerida para concebir lo necesario y la resolución ejecutiva que evidencie la fortaleza moral basada en convicciones democráticamente consensuadas.
Ya nadie consciente de los dilemas que la Argentina debe resolver se atreve a reclamar el liderazgo de un hombre providencial. Tal vez el pluralismo nos quede grande todavía. Pero el caudillismo ya nos queda chico. Es muy posible, por eso, que la Argentina de hoy esté mejor preparada que ayer para enfrentar la crisis que vive. Votó para probar que sabe lo que no la convence. Votó para que su exigencia de cambio se convierta en realidad.

jueves, 30 de julio de 2009

at. Ana GRANADO-Lincoln-pcia de Bs As

-Con inevitable final de cuento chino
Por Ignacio Zuleta
www.notiar.com.ar
Para entender
A menos que ocurra algún milagro -algo raro en política y en otros terrenos-, habrá que anotar el llamado del Gobierno al diálogo con el resto del país como otro cuento chino. Y en la fe asiática, los milagros son más infrecuentes aún.
Visto en perspectiva, ese minué de ahora en fotos y gacetillas describe cómo funcionarios, empresarios, dirigentes opositores y sindicalistas se reúnen en público como si no se conociesen para repetir lo que se dicen desde hace años por los diarios. Se saludan, se presentan y se muestran las agendas: el Gobierno les responde con el recitado de su programa y con las viejas críticas de antes de las elecciones, y se despiden después de mandar todo a una comisión.
Con lo que se ha visto hasta ahora, lo único que ha hecho el diálogo es saciar la necesidad informativa de los medios audiovisuales de asuntos e historias que cubran el erial noticioso en que sumió al país la depresión poselectoral, la angustia por las pestes y el aburrimiento de las vacaciones de invierno.
Aporte escaso
Nadie puede decir que en los encuentros que se sucedieron desde al martes (cena de la Presidente con empresarios en la Casa de Gobierno) hasta ayer (cita de los ganadores de las elecciones en la provincia de Buenos Aires con el ministro del Interior) haya aparecido algo nuevo en materia de diagnóstico o de soluciones a problemas que siguen sin resolverse.
Apenas aportó algo Daniel Scioli ayer, cuando les prometió a los dirigentes del campo de su provincia que abogará ante Cristina de Kirchner para que se bajen las retenciones a las exportaciones. Otro gesto testimonial del gobernador, interesado en desmarcar de la compañía de los Kirchner, pero que sabe como nadie que es imposible lograr eso charlando en torno a una mesa.
Si el Gobierno controla este trámite y sigue adormeciendo incautos, puede lograr su objetivo último: que la oposición asuma el costo y la responsabilidad de ajustes y medidas antipáticas, como aquel Antonio Cafiero en 1988, cuando se entrevistaba con el declinante Raúl Alfonsín en Olivos y salía anunciando más ajustes y suba de impuestos. Tras la celosía se regocijaban los radicales por cómo la oposición era mensajera de las malas noticias que producían ellos.
Algo parecido logró Carlos Menem de la Alianza UCR-Frepaso en 1999, cuando sus voceros convencieron de que el presupuesto del año 2000, que debía votar la última legislatura menemista, era un problema del nuevo Gobierno. José Luis Machinea terminó persuadiendo de eso a Fernando de la Rúa, que fue a negociar ajustes del nuevo programa económico al Congreso cuando todavía no había asumido la presidencia.
Le costó un neumotórax, enfermedad que superó antes de su jura, el 10 de diciembre, gracias al tratamiento que le dio en el Sanatorio Otamendi -una curiosidad histórica- la terapeuta Sandra Mendoza de Capitanich, hoy diputada nacional electa por el Chaco. A escondidas, los menemistas reían más que Tinelli por cómo De la Rúa había hecho suya la crisis que había motivado el Gobierno de ellos.
Alguien que sabe del negocio de la política como Elisa Carrió ha preferido ver todo esto a la distancia, desde DisneyWorld más precisamente. La corporación política necesitada de legitimidad -algo que ella cree le sobra; más aún, entiende que es ella quien concede legitimidad a temas y personas- la asiló como la enemiga del pueblo en los mismos términos del drama de Ibsen: la acusan de ver algo que nadie ve, la convocatoria como una trampa.
La necesidad de ganar algún aura de gobernabilidad en la oposición explica que hagan cola los contrincantes por entrar a la Casa de Gobierno. El público les dio un voto que se entiende más como rechazo al oficialismo que como adhesión a sus consignas.
Sentarse ante los funcionarios del Gobierno les permite mostrar proyectos, carpetas, reiterar las impugnaciones a Moreno, el INDEC, las retenciones, el aislamiento internacional, las reformas electorales.
¿Cómo no va a ser bueno dialogar si eso permite poner a la oposición en un retrato del cual está ausente desde 2003? Ni qué decir para el Gobierno, que un mero llamado le permite simular que domina la agenda pública y los enfila a todos en esta serie de tertulias. Una manera de transmitir el mensaje de que el cambio recién empieza (el lema triunfador), como si no gobernase el país desde 2003 y llenar además de palabras este odioso lapso que va hasta el 10 de diciembre.
Le es más útil todavía que los protagonistas muestren el juego en lo que es un ensayo de gobernabilidad. Cuando el minué haya dado su último paso, el primero que dirá que fracasó será el Gobierno, señalando que nadie trajo otra cosa que la intención de derrumbar «el modelo», algo que nadie tiene derecho a exigirle.
Este llamado al diálogo se parece mucho a aquellos profesores de gimnasia de antaño que para disciplinar el aula interrumpían el picadito con la orden: ahora hagamos flexiones. Los disciplinados aceptaban el mandato, convencidos de que había una autoridad que convenía acatar.
Los díscolos simulaban una lesión y se escondían para fumar detrás de una columna. Unos pocos se resistían más y dejaban la clase mascullando: yo vine a jugar al fútbol, no a hacer gimnasia.
Es lo que ha hecho Carrió, que señala la simulación y amenaza: los espero en el Congreso. El gesto, que hoy critican todos como otra frivolidad personalista de la musa del ARI, le sirve para desencadenar un tópico poselectoral: la fractura con sus aliados.
Lo hizo en 2007, cuando convirtió en diputados a un lote que dirigentes que aprovecharon el primer incidente para despedirse del bloque arista, con Eduardo Macaluse a la cabeza. Ahora hace lo mismo Margarita Stolbizer, convencida de que su crecimiento político pasa por estas visitas ociosas a la Casa de Gobierno.
Cuando le preguntan a Carrió por esta fatalidad de las rupturas, ella las explica con naturalidad: ya sé que me usan para obtener bancas y después se van, pero a mí me conviene porque los uso obteniendo votos.
Con eso Carrió fue la segunda fuerza en las elecciones presidenciales de 2007, fabricando diputados que después se le fueron. Con el mismo método, ella sigue festejando que junto a la UCR obtuvo 80 bancas -la segunda minoría del futuro congreso- y le sigue discutiendo a Néstor Kirchner que su alianza superó al kirchnerismo en votos totales a nivel país y espera se conozca el escrutinio definitivo en todos los distritos para retomar ese debate. Según admiten en el Gobierno, una vez que se establezca en la provincia de Buenos Aires, los números de la oposición mejorarán hasta una diferencia de 4 puntos sobre el kirchnerismo.
Cuando escucha los reproches de sus colegas por este método de construcción, Carrió pide que le muestren uno mejor y les tapa la boca. Quienes miran la trayectoria de esta mujer no terminan de entender cuál es su relación con la política. Ella es un fenómeno cultural de poder desde el predicamento en los medios. Su programa no es partidario ni electoral: mueve millones de voluntades con lo que dice en algo más cerca del teleevangelismo que del liderazgo político. La minucia del poder político no le importa y lo prueba cuando renuncia a jerarquías en el partido, cuando dice que no quiere ser diputada o que se está cansando de la política.
Ese desprendimiento no le quita votos -los que perdió en Capital Federal el 28 de junio se debieron a que quiso ir tercera en la lista- ni la hace desentenderse del compromiso con la predicación. Si se entiende esto, criticarla por no ir al diálogo o por irse de viaje, o por romper con sus aliados de ocasión, es una trivialidad.
Lo que espera es el momento en que todos se rasguen las vestiduras por el fracaso del diálogo, algo que sólo puede dañar a la oposición que peregrinó a la Casa Rosada; para el Gobierno será otra mancha en el tigre, y no la más costosa. Yo se los dije, reirá.

miércoles, 29 de julio de 2009

de Crítica Digital-POBREZA EN EL CHACO














de www.escobarnews.com

(N/de R: Elba Salas es de Escobar)
Paz Un proyecto para proteger los tesoros del genio humano
En una enriquecedora charla con escobar News, Elba Salas, representante de la Zona VI (Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay) la Comisión Especial de la Bandera de la Paz, nos cuenta todo sobre este proyecto creado y promovido por Nicolás Roerich en 1904.
Elba Salas, Directora ex-oficio de la Mesa Redonda Panamericana Escobar, fue designada por Martha Ofelia M de Calderón, Directora General de AMRP, como representante de la Zona VI (Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay) la Comisión Especial de la Bandera de la Paz, creada el 30 de Enero de 2009 en la Junta Extraordinaria de Directiva de AMRP realizada en Oaxaca.
De esta manera, Elba salas tiene la grata, pero difícil, tarea de transformar en realidad los sueños que abrazó el artista plástico Nicolás Roerich cuando en 1935 creó y promovió el Pacto Roerich y la Bandera de la Paz con el objetivo de proteger los tesoros del genio humano, estableciendo que las instituciones educativas, artísticas, científicas y religiosas, así como los lugares de relevancia cultural, debían ser declarados inviolables, y respetados por todas las naciones, tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz.
-¿Qué significa ser bandera de la paz?
- Yo lo que siento es que nuestra actitud, nuestra forma de estar en el mundo, nos tiene que “brotar por los poros” la no violencia, aunque a mí no me gusta definir nada por el no, en realidad nos tiene que brotar paz.
Si nosotros logramos tener paz entre nosotros, respetándonos en nuestras creencias, en nuestras ideologías políticas, etc., cada uno de nosotros puede ir multiplicando ese sentido de lo que es paz.
Te doy un ejemplo: ¿cómo se logra la paz en el hogar? Respetando al hijo y que el hijo respete a la madre y al padre, nada más.
Elbas salas, avanza en la explicación y sentencia “no estamos en una sociedad violenta, siempre fue violenta, de hecho la violencia siempre estuvo institucionalizada por medio del ejército, de la policía… la violencia siempre existió”
-¿Cómo definirá a la violencia?
- La falta de respeto es violencia, el hambre es violencia, el no darle la posibilidad a alguien que estudie es violencia, contrariamente a lo que la gente cree que solo es violencia, por ejemplo, agarrar un revolver y matar a alguien.
Volviendo a una de las expresiones violentas: el hambre, que no es otra cosa que el exterminio de una determinada gente, eso lo saben bien en Africa y acá, en Argentina.
- ¿Cómo se revierte este flagelo?
- Si nosotros podemos mejorar nuestro pequeño mundo, nuestro entorno, haciendo de él un entorno de paz, no te digo mañana, pero tal vez nuestros nietos incorporen ese sentido de la paz.
Para ello tenes que pensar que la paz primero tiene que ser interior, para después exteriorizarlo.
- Pero ¿cómo hace un individuo para mantenerse indemne frente al permanente bombardeo de violencia al que está expuesto?
Lógicamente que si una persona padece hambre, no puede acceder a una formación, etc, lógicamente que se va a ver frustrado, desplazado.
Por eso que en algún tramo de esa retroalimentación que se genera en la sociedad se tiene que cortar, para evitar que se siga alimentando esa violencia.
Actualmente Elba Salas está proponiendo que una escuela escobarense donde se registra un alto índice violencia entre sus alumnos sea la que tenga el estandarte de la bandera de la paz por la gran labor que viene realizando su directora para erradicarla.
El significado del estandarte de la bandera de la paz
El signo de la tríada puede encontrarse por todo el mundo con una variedad de significados. Algunos lo interpretan como un símbolo del pasado, presente y futuro, rodeados por el círculo de la Eternidad; otros consideran que se refiere a la religión, ciencia y arte, agrupados en el círculo de la Cultura. Pero independientemente de la interpretación, el signo en sí posee unas características universales sumamente representativas.
El más antiguo de los símbolos indios, Chintamani, el signo de la felicidad, se compone de este símbolo y uno puede encontrarlo en el Templo del Cielo en Pekín. Aparece en los Tres Tesoros del Tibet; sobre el peto del Cristo en la famosa pintura de Memling; en la Virgen de Estrasburgo, sobre los escudos de los Cruzados y sobre el escudo de armas de los templarios. Puede apreciarse en las hojas de las famosas espadas caucáseas conocidas como "Gurda".
Aparece como símbolo en una variedad de sistemas filosóficos. Puede encontrarse en las imágenes de Gessar Khan y Rigden Jyepo; en el "Tamga" de Tamerlán y en el escudo de armas de los Papas. Se puede apreciar en las obras de los antiguos pintores españoles y de Ticiano, en el ícono antiguo de San Nicolás en Bari y en el de San Sergio y de la Sagrada Trinidad.
Puede encontrarse en el escudo de armas de la ciudad de Samarkand, en antigüedades etíopes y cópticas, en las montañas de Mongolia, en aros tibetanos, sobre los ornamentos de los petos de Lahul, Ladak y en todos los países de los Himalayas, y en la cerámica del período neolítico.
Es llamativo sobre los estandartes budistas. El mismo signo está estampado en los corceles mongoleses. Nada, entonces, podría ser más apropiado para unir a todas las razas que este símbolo, el cual no es un mero adorno sino un signo que lleva en Sí un gran significado.
Ha existido por períodos de tiempo indeterminados y se puede encontrar a lo largo de todo el mundo. Nadie por tanto puede pretender que pertenece a ninguna secta, confesión o tradición en particular: representa la evolución de la conciencia en todas sus facetas variadas.
Cuando se trata de defender los tesoros del mundo, no se podría escoger un mejor símbolo, puesto que es universal, de una antigüedad indescifrable, y carga con un significado que debe encontrar eco en todo corazón.