Una experiencia “BANCA 25”
Está determinado por reglamentación en la Pcia de Bs As, en el caso de Avellaneda donde el Concejo Deliberante está integrado por 24 concejales y la que ocuparía el vecino para presentar y defender su proyecto se denomina BANCA 25.
Sería por primera vez que se pone en práctica, a veces por falta de conocimiento, algún trámite burocrático y también por el poco interés de los concejales que esto ocurra.
Un vecino será el vocero de otros tantos y presentará un proyecto y consideraciones respecto a la SEGURIDAD..
Tratamos que muchos vecinos estén presentes y que esta actitud sea conocida y analizada en su contexto. Lunes 14hs-Concejo Deliberante de Avellaneda
VECINOS de AVELLANEDA
Este blog , ES EL TERCERO QUE COMIENZO. ESTÁ DESTINADO A NOTICIAS Y COMENTARIOS CULTURALES , POLÍTICOS , SOCIALES , ECONÓMICOS Y TODO AQUELLO QUE SEA DE INTERÉS PARA LA COMUNIDAD ESCOBARENSE , PROVINCIAL , NACIONAL Y DEL EXTERIOR. LAS NOTAS QUE AQUI APARECEN SON RESPONSABILIDAD DE QUIENES LAS FIRMAN - AIDA-
"Otras culturas" de Aída Holtz
Datos personales
- Aída Holtz
- ESCOBAR, BUENOS AIRES, Argentina
- DOCENTE,PERIODISTA, POLÍTICA, INTEGRANTE DE ASOCIACIONES INTERMEDIAS.
domingo, 6 de diciembre de 2009
sábado, 5 de diciembre de 2009
at. Elena López Iglesias Iglesias
KARMA DE SER JOVEN Y POBRE
Una encuesta sobre jóvenes de entre 18 y 29 años revela una profunda brecha entre los más pobres y los más ricos. Además, señala fuertes diferencias de oportunidades entre géneros
Por Mariana Carbajal
Más del 80 por ciento de los y las jóvenes que abandonaron sus estudios y quedaron sin terminar la secundaria en el país pertenecen a los hogares más desfavorecidos de la población. En los sectores altos, ese porcentaje disminuye al 1 por ciento. A la hora de señalar tres obstáculos que deben enfrentar para estudiar y que son causa de la deserción escolar enumeran: la falta de dinero para transporte y otros gastos; la dificultad de conciliar el trabajo con el estudio, y el desinterés hacia la escuela. Los datos surgen de la Encuesta Nacional de Juventudes: visiones y desafíos en la Argentina de hoy –a la que tuvo acceso Página/12– un estudio que revela profundas brechas entre los jóvenes de familias pobres y aquellos que crecen en contextos económicamente más acomodados. El desempleo, el momento en que se convierten en padres/madres, y el acceso a las nuevas tecnologías son algunos de los ejes que los distancian. “Lo que para unos es un momento espectacular de la vida, lleno de oportunidades, para otros es un camino oscuro que hay que atravesar con mucho dolor, con mucho cuidado. Y estos jóvenes, lamentablemente, no son pocos, sino que son la mayoría de los jóvenes en nuestro país”, señaló Alberto Croce, presidente de Fundación Ses, la ONG que coordinó el trabajo en la Argentina, que se replicó en Brasil, Paraguay, Chile, Uruguay y Bolivia, en el marco del proyecto regional Juventud Sudamericana, diálogos para la construcción de una democracia regional. Para el estudio se encuestó a 1228 jóvenes de 18 a 29 años, entre agosto y noviembre de 2008. El relevamiento estuvo a cargo de la consultora Ibope Inteligencia. Las desigualdades sociales que atraviesan al conjunto de la sociedad se presentan con más crudeza y profundidad entre los y las jóvenes, y afectan principalmente a aquellos de los sectores socioeconómicos más desfavorecidos, se advierte en las conclusiones del estudio. “La encuesta muestra de manera contundente que la mayoría de ellos no accede a derechos fundamentales como la educación, el trabajo digno, la decisión de tener hijos/as, o la posibilidad de participar en diferentes espacios de la vida pública y social”, concluye el trabajo. El relevamiento comprobó que en los grupos de jóvenes más empobrecidos se tiene el primer hijo a edades más tempranas que en los sectores más favorecidos. En los sectores más vulnerables económicamente un tercio de los jóvenes que son padres tuvieron su primer hijo antes de los 20 años, en los sectores medios ese porcentaje se reduce a la mitad y apenas llega a un 4 por ciento en los estratos más ricos. Pero, además, hay profundas diferencias de género: la proporción de mujeres que tuvieron hijos antes de los 18 años es mucho mayor que el de los varones: 16 por ciento contra 3 por ciento, respectivamente (ver cuadros aparte). El valor principal de este proyecto, señaló Croce, es conocer la situación de los jóvenes y las percepciones sobre sus derechos. También busca contribuir a la consolidación e institucionalización del “campo de la juventud” en el plano político y constituir una “agenda” de carácter regional en el tema jóvenes, explicó el consultor del Equipo de Juventud del BID, educador popular y maestro. El estudio parte de la base de que 6 de cada 10 jóvenes forman parte de hogares de nivel socioeconómico bajo o muy bajo. Otros hallazgos que revela la encuesta son: - La desocupación de los/as jóvenes de sectores más bajos triplica la de sus pares de sectores altos. Es de casi un 12 por ciento para el primer grupo y un 4 por ciento en el último. A su vez, es más vulnerable la franja que tiene entre 18 y 24 años que sale a la búsqueda del primer trabajo. - Por otra parte, los jóvenes de nivel socioeconómico bajo ingresan a edades más tempranas al mercado laboral que aquellos que pertenecen a otros sectores sociales. Mayormente, los y las que están en situación más favorecida comienzan a trabajar después de los 18 años (70 por ciento), mientras que los y las más pobres ingresan con menos de 17 años (65 por ciento): tres de cada 10 de ellos lo hace con menos de 15 años. - En el grupo de 18 a 24 años, los jóvenes de sectores altos que nunca han trabajado son más del doble que aquellos que pertenecen a los sectores socioeconómicos más bajos. Más de la mitad de los/as jóvenes de sectores más bajos se encuentra trabajando, mientras que dentro de los jóvenes de los sectores altos lo hace menos del 40 por ciento. La brecha digital refleja otra forma de desigualdad entre los y las jóvenes de distintos sectores sociales. Entre 7 y 8 de cada diez jóvenes de hogares más desfavorecidos no acceden a las nuevas tecnologías. En contrapartida, 9 de cada 10 de los que provienen de hogares de nivel socioeconómico alto usan computadora y acceden a Internet. En el cuestionario, se les preguntó a los y las jóvenes, de entre varias opciones, cuál sería su prioridad si fueran elegidos presidente/a. La política social más demandada resultó la educación pública, gratuita y de calidad: un tercio de los encuestados se inclinó por elegirla. En segundo lugar, un cuarto de la población priorizaría “oportunidades de trabajo digno y creativo” de llegar a la primera magistratura. Los y las jóvenes destacaron tres obstáculos que deben enfrentar para estudiar y que son causa del abandono de la escolaridad: la falta de dinero para transporte y otros gastos; la dificultad de conciliar el trabajo con el estudio, y el desinterés hacia la escuela.
Una encuesta sobre jóvenes de entre 18 y 29 años revela una profunda brecha entre los más pobres y los más ricos. Además, señala fuertes diferencias de oportunidades entre géneros
Por Mariana Carbajal
Más del 80 por ciento de los y las jóvenes que abandonaron sus estudios y quedaron sin terminar la secundaria en el país pertenecen a los hogares más desfavorecidos de la población. En los sectores altos, ese porcentaje disminuye al 1 por ciento. A la hora de señalar tres obstáculos que deben enfrentar para estudiar y que son causa de la deserción escolar enumeran: la falta de dinero para transporte y otros gastos; la dificultad de conciliar el trabajo con el estudio, y el desinterés hacia la escuela. Los datos surgen de la Encuesta Nacional de Juventudes: visiones y desafíos en la Argentina de hoy –a la que tuvo acceso Página/12– un estudio que revela profundas brechas entre los jóvenes de familias pobres y aquellos que crecen en contextos económicamente más acomodados. El desempleo, el momento en que se convierten en padres/madres, y el acceso a las nuevas tecnologías son algunos de los ejes que los distancian. “Lo que para unos es un momento espectacular de la vida, lleno de oportunidades, para otros es un camino oscuro que hay que atravesar con mucho dolor, con mucho cuidado. Y estos jóvenes, lamentablemente, no son pocos, sino que son la mayoría de los jóvenes en nuestro país”, señaló Alberto Croce, presidente de Fundación Ses, la ONG que coordinó el trabajo en la Argentina, que se replicó en Brasil, Paraguay, Chile, Uruguay y Bolivia, en el marco del proyecto regional Juventud Sudamericana, diálogos para la construcción de una democracia regional. Para el estudio se encuestó a 1228 jóvenes de 18 a 29 años, entre agosto y noviembre de 2008. El relevamiento estuvo a cargo de la consultora Ibope Inteligencia. Las desigualdades sociales que atraviesan al conjunto de la sociedad se presentan con más crudeza y profundidad entre los y las jóvenes, y afectan principalmente a aquellos de los sectores socioeconómicos más desfavorecidos, se advierte en las conclusiones del estudio. “La encuesta muestra de manera contundente que la mayoría de ellos no accede a derechos fundamentales como la educación, el trabajo digno, la decisión de tener hijos/as, o la posibilidad de participar en diferentes espacios de la vida pública y social”, concluye el trabajo. El relevamiento comprobó que en los grupos de jóvenes más empobrecidos se tiene el primer hijo a edades más tempranas que en los sectores más favorecidos. En los sectores más vulnerables económicamente un tercio de los jóvenes que son padres tuvieron su primer hijo antes de los 20 años, en los sectores medios ese porcentaje se reduce a la mitad y apenas llega a un 4 por ciento en los estratos más ricos. Pero, además, hay profundas diferencias de género: la proporción de mujeres que tuvieron hijos antes de los 18 años es mucho mayor que el de los varones: 16 por ciento contra 3 por ciento, respectivamente (ver cuadros aparte). El valor principal de este proyecto, señaló Croce, es conocer la situación de los jóvenes y las percepciones sobre sus derechos. También busca contribuir a la consolidación e institucionalización del “campo de la juventud” en el plano político y constituir una “agenda” de carácter regional en el tema jóvenes, explicó el consultor del Equipo de Juventud del BID, educador popular y maestro. El estudio parte de la base de que 6 de cada 10 jóvenes forman parte de hogares de nivel socioeconómico bajo o muy bajo. Otros hallazgos que revela la encuesta son: - La desocupación de los/as jóvenes de sectores más bajos triplica la de sus pares de sectores altos. Es de casi un 12 por ciento para el primer grupo y un 4 por ciento en el último. A su vez, es más vulnerable la franja que tiene entre 18 y 24 años que sale a la búsqueda del primer trabajo. - Por otra parte, los jóvenes de nivel socioeconómico bajo ingresan a edades más tempranas al mercado laboral que aquellos que pertenecen a otros sectores sociales. Mayormente, los y las que están en situación más favorecida comienzan a trabajar después de los 18 años (70 por ciento), mientras que los y las más pobres ingresan con menos de 17 años (65 por ciento): tres de cada 10 de ellos lo hace con menos de 15 años. - En el grupo de 18 a 24 años, los jóvenes de sectores altos que nunca han trabajado son más del doble que aquellos que pertenecen a los sectores socioeconómicos más bajos. Más de la mitad de los/as jóvenes de sectores más bajos se encuentra trabajando, mientras que dentro de los jóvenes de los sectores altos lo hace menos del 40 por ciento. La brecha digital refleja otra forma de desigualdad entre los y las jóvenes de distintos sectores sociales. Entre 7 y 8 de cada diez jóvenes de hogares más desfavorecidos no acceden a las nuevas tecnologías. En contrapartida, 9 de cada 10 de los que provienen de hogares de nivel socioeconómico alto usan computadora y acceden a Internet. En el cuestionario, se les preguntó a los y las jóvenes, de entre varias opciones, cuál sería su prioridad si fueran elegidos presidente/a. La política social más demandada resultó la educación pública, gratuita y de calidad: un tercio de los encuestados se inclinó por elegirla. En segundo lugar, un cuarto de la población priorizaría “oportunidades de trabajo digno y creativo” de llegar a la primera magistratura. Los y las jóvenes destacaron tres obstáculos que deben enfrentar para estudiar y que son causa del abandono de la escolaridad: la falta de dinero para transporte y otros gastos; la dificultad de conciliar el trabajo con el estudio, y el desinterés hacia la escuela.
Los invitamos a Uds a concurrir el día Lunes 7 de diciembre, a las 15.30hs a la Presentación Pública de la Mesa de Conducción del Partido Coalición Cívica - ARI de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Dicha presentación se realizará en el Teatro que se encuentra ubicado en la calle Nicaragua 5565, del barrio de Palermo.
Dicha presentación se realizará en el Teatro que se encuentra ubicado en la calle Nicaragua 5565, del barrio de Palermo.
viernes, 4 de diciembre de 2009
de www.escobarnews.com
Vecinos autoconvocados.
Más de mil personas pidieron seguridad en Escobar
Mejor organizados y con una mayor difusión, la convocatoria por la seguridad en Escobar fue todo un éxito en todo sentido.
A pocos días de la primera convocatoria organizada por comerciantes de Escobar a la que cerca de 150 personas se dieron cita la plaza de las Américas el pasado 24 de noviembre, repitieron el encuentro con la misma consigna: SEGURIDAD.
En esta ocasión, las cadenas de e-mails, grupos formados en Facebook y carteles en las vidrieras de los locales céntricos de Escobar y en colectivos surtieron el efecto esperado por los organizadores de la convocatoria.
Pasadas las 20:30 hs. la gente se fue dando cita de manera ordenada a la plaza San Martín de Escobar, en familia, con banderas argentinas y con un solo reclamo: seguridad.
Paulatinamente la plaza se fue colmando de gente que escoltaba una larga bandera celeste y blanca que finalmente cruzó la Av. Tapia de Cruz interrumpiendo el tránsito de la clásica arteria escobarense, marcando así la dimensión de la convocatoria.
Algunos de los presentes afirmaban que había más de 1.300 personas, por su parte la policía estimó que la convocatoria orillaba las 400 y la prensa presente concilió en unas mil personas.
Pero más allá de la cantidad de personas que estuvieron presentes en la principal plaza de Escobar, lo cierto es que la gente demostró su preocupación por el flagelo de la inseguridad que azota a todo el país y dejó en claro que Escobar no es una isla en el convulsionado conurbano.
Si bien en el Distrito no se registraron delitos de extrema violencia como vienen ocurriendo en localidades cercanas, los últimos robos perpetrados en comercios del centro de Escobar, junto a una tasa de robos de automotores que la policía no logra disminuir, fueron los disparadores para que la sociedad se organizara y de manera preventiva, solicite a las autoridades medidas tendientes a mejorar los mecanismos para que la gente vuelva a sentirse dueños de una vida que les corresponde.
No hubo oradores, solo se leyó un petitorio que se presentará en le día de hoy al Jefe Comunal. La lectura del escrito estuvo a cargo de Ariel Martínez, un contador público que trabaja en una empresa de Garín.
Tras la lectura del petitorio, los autoconvocados cantaron el himno nacional y seguidamente la gente realizó un abrazo simbólico a la plaza de Escobar y escoltando la bandera argentina, repitieron una y otra vez una sola palabra: seguridad.
La manifestación fue seguida de cerca por el jefe distrital de la policía, el comisario Macelo Guerra, quien al finalizar el acto dialogó con los medios presentes y lejos de negar la legitimidad de la convocatoria, dio la razón a los vecinos por la preocupación sobre esta problemática, al afirmar que se trató de “un reclamo justo realizado por vecinos representativos de la zona, gente de familia, gente de trabajo, el reclamo es por la seguridad y por eso que estoy acá”, además agregó que “la seguridad existe, hay meses que sube, hay meses que baja, pero estamos trabajando con lo que tenemos, esto lo sabe perfectamente la gente”.
Sin embargo discrepó en cuanto al crecimiento de la tasa de criminalidad denunciada por los vecinos y sentenció que las estadísticas que evalúan en su dependencia quincenalmente se mantienen estables con variaciones, a lo sumo, de uno o dos dígitos durante los último meses.
Por otra parte señaló que los robos de los dos comercios ocurridos hace pocos días en el centro de Escobar fueron el factor determinante de estas convocatorias.
Advirtió también que para mejorar la seguridad en el partido de Escobar es necesaria una mayor dotación de efectivos para dotar a las ocho dependencias policiales del Distrito.
Por último, analizó el mapa del delito del Distrito y estableció cuales son los principales hechos delictivos que se manifiestan por localidad. En este sentido indicó que en Belén de Escobar la sustracción de automotores encabeza las estadísticas, los asaltos se registran con mayor frecuencia en Garín, los robos de viviendas en Ing. Maschwitz y en Maquinista Savio los problemas sociales que desembocan en peleas callejeras.
Hernán González, presidente de la Cámara de Comercio de Escobar destacó a la convocatoria como un éxito, respaldado por un sentimiento en común y llamó a mantener la unión de los vecinos a quines instó a efectuar los reclamos en calma y tranquilidad.
“Escobar no es una isla” graficó González situando al Distrito dentro de la problemática que preocupa a todo el país.
También definió a Escobar en estos tiempos de inseguridad como “un lugar más del país” rechazando los argumentos que se alzan desde algunos sectores que indican que en Escobar no se registran altos índices de delitos, al respecto señaló que “no es argumento para no movilizarse por que la convocatoria es para evitar llegar a una escalda en los índices delictuales”.
También estuvo presente el concejal por la Acción vecinal de Escobar, Alejandro Fedeli, acompañado por sus compañeras de bancada, Norma Polverini y Mónica Palazzo, quien enfatizó que concurrió a la manifestación como vecino de Escobar preocupado por la situación de inseguridad y destacó que la convocatoria no estaba politizada y reconoció que la iniciativa fue tomada por los vecinos a quienes les acreditó el éxito de la convocatoria lograda.
“Esta es una marcha preventiva” describió el edil a la movilización “ya que en el Distrito no se han registrado delitos tan duros como el ocurrido recientemente en la vecina localidad de Pte. Derqui de Pilar” concluyó Fedeli.
Fedeli sostuvo que la instalación del sistema de video-vigilancia va a ayudar a que la inseguridad se radique en el Distrito y lamentó la tardanza en la implementación de este sistema que ya había sido propuesto por su partido en el Concejo Deliberante en junio del año 2008.
Un párrafo aparte merece la ausencia del Intendente Sandro Guzmán, que al momento de la movilización se encontraba agasajando a los chicos que participaron en los Juegos Deportivos de la Provincia de Buenos Aires.
La convocatoria a esta movilización se inició una semana atrás, tiempo suficiente como para que el Intendente pudiera establecer un orden de prioridades, pero a la luz de los hechos, al optar por el merecido festejo con los chicos finalistas de los Juegos Deportivos, se desentendió de la una situación que preocupa a toda la sociedad escobarense.
Escobar, a pesar de su crecimiento, es un pueblo, y como tal, habría sido importante la presencia del jefe comunal poniéndose simbólicamente la gente al hombro, tan solo escuchando y uniéndose en este legítimo reclamo, que como quedó aclarado en el petitorio, no busca reprocharle la inseguridad imperante, sino que trata de ayudarlo con su participación.
Más de mil personas pidieron seguridad en Escobar
Mejor organizados y con una mayor difusión, la convocatoria por la seguridad en Escobar fue todo un éxito en todo sentido.
A pocos días de la primera convocatoria organizada por comerciantes de Escobar a la que cerca de 150 personas se dieron cita la plaza de las Américas el pasado 24 de noviembre, repitieron el encuentro con la misma consigna: SEGURIDAD.
En esta ocasión, las cadenas de e-mails, grupos formados en Facebook y carteles en las vidrieras de los locales céntricos de Escobar y en colectivos surtieron el efecto esperado por los organizadores de la convocatoria.
Pasadas las 20:30 hs. la gente se fue dando cita de manera ordenada a la plaza San Martín de Escobar, en familia, con banderas argentinas y con un solo reclamo: seguridad.
Paulatinamente la plaza se fue colmando de gente que escoltaba una larga bandera celeste y blanca que finalmente cruzó la Av. Tapia de Cruz interrumpiendo el tránsito de la clásica arteria escobarense, marcando así la dimensión de la convocatoria.
Algunos de los presentes afirmaban que había más de 1.300 personas, por su parte la policía estimó que la convocatoria orillaba las 400 y la prensa presente concilió en unas mil personas.
Pero más allá de la cantidad de personas que estuvieron presentes en la principal plaza de Escobar, lo cierto es que la gente demostró su preocupación por el flagelo de la inseguridad que azota a todo el país y dejó en claro que Escobar no es una isla en el convulsionado conurbano.
Si bien en el Distrito no se registraron delitos de extrema violencia como vienen ocurriendo en localidades cercanas, los últimos robos perpetrados en comercios del centro de Escobar, junto a una tasa de robos de automotores que la policía no logra disminuir, fueron los disparadores para que la sociedad se organizara y de manera preventiva, solicite a las autoridades medidas tendientes a mejorar los mecanismos para que la gente vuelva a sentirse dueños de una vida que les corresponde.
No hubo oradores, solo se leyó un petitorio que se presentará en le día de hoy al Jefe Comunal. La lectura del escrito estuvo a cargo de Ariel Martínez, un contador público que trabaja en una empresa de Garín.
Tras la lectura del petitorio, los autoconvocados cantaron el himno nacional y seguidamente la gente realizó un abrazo simbólico a la plaza de Escobar y escoltando la bandera argentina, repitieron una y otra vez una sola palabra: seguridad.
La manifestación fue seguida de cerca por el jefe distrital de la policía, el comisario Macelo Guerra, quien al finalizar el acto dialogó con los medios presentes y lejos de negar la legitimidad de la convocatoria, dio la razón a los vecinos por la preocupación sobre esta problemática, al afirmar que se trató de “un reclamo justo realizado por vecinos representativos de la zona, gente de familia, gente de trabajo, el reclamo es por la seguridad y por eso que estoy acá”, además agregó que “la seguridad existe, hay meses que sube, hay meses que baja, pero estamos trabajando con lo que tenemos, esto lo sabe perfectamente la gente”.
Sin embargo discrepó en cuanto al crecimiento de la tasa de criminalidad denunciada por los vecinos y sentenció que las estadísticas que evalúan en su dependencia quincenalmente se mantienen estables con variaciones, a lo sumo, de uno o dos dígitos durante los último meses.
Por otra parte señaló que los robos de los dos comercios ocurridos hace pocos días en el centro de Escobar fueron el factor determinante de estas convocatorias.
Advirtió también que para mejorar la seguridad en el partido de Escobar es necesaria una mayor dotación de efectivos para dotar a las ocho dependencias policiales del Distrito.
Por último, analizó el mapa del delito del Distrito y estableció cuales son los principales hechos delictivos que se manifiestan por localidad. En este sentido indicó que en Belén de Escobar la sustracción de automotores encabeza las estadísticas, los asaltos se registran con mayor frecuencia en Garín, los robos de viviendas en Ing. Maschwitz y en Maquinista Savio los problemas sociales que desembocan en peleas callejeras.
Hernán González, presidente de la Cámara de Comercio de Escobar destacó a la convocatoria como un éxito, respaldado por un sentimiento en común y llamó a mantener la unión de los vecinos a quines instó a efectuar los reclamos en calma y tranquilidad.
“Escobar no es una isla” graficó González situando al Distrito dentro de la problemática que preocupa a todo el país.
También definió a Escobar en estos tiempos de inseguridad como “un lugar más del país” rechazando los argumentos que se alzan desde algunos sectores que indican que en Escobar no se registran altos índices de delitos, al respecto señaló que “no es argumento para no movilizarse por que la convocatoria es para evitar llegar a una escalda en los índices delictuales”.
También estuvo presente el concejal por la Acción vecinal de Escobar, Alejandro Fedeli, acompañado por sus compañeras de bancada, Norma Polverini y Mónica Palazzo, quien enfatizó que concurrió a la manifestación como vecino de Escobar preocupado por la situación de inseguridad y destacó que la convocatoria no estaba politizada y reconoció que la iniciativa fue tomada por los vecinos a quienes les acreditó el éxito de la convocatoria lograda.
“Esta es una marcha preventiva” describió el edil a la movilización “ya que en el Distrito no se han registrado delitos tan duros como el ocurrido recientemente en la vecina localidad de Pte. Derqui de Pilar” concluyó Fedeli.
Fedeli sostuvo que la instalación del sistema de video-vigilancia va a ayudar a que la inseguridad se radique en el Distrito y lamentó la tardanza en la implementación de este sistema que ya había sido propuesto por su partido en el Concejo Deliberante en junio del año 2008.
Un párrafo aparte merece la ausencia del Intendente Sandro Guzmán, que al momento de la movilización se encontraba agasajando a los chicos que participaron en los Juegos Deportivos de la Provincia de Buenos Aires.
La convocatoria a esta movilización se inició una semana atrás, tiempo suficiente como para que el Intendente pudiera establecer un orden de prioridades, pero a la luz de los hechos, al optar por el merecido festejo con los chicos finalistas de los Juegos Deportivos, se desentendió de la una situación que preocupa a toda la sociedad escobarense.
Escobar, a pesar de su crecimiento, es un pueblo, y como tal, habría sido importante la presencia del jefe comunal poniéndose simbólicamente la gente al hombro, tan solo escuchando y uniéndose en este legítimo reclamo, que como quedó aclarado en el petitorio, no busca reprocharle la inseguridad imperante, sino que trata de ayudarlo con su participación.
jueves, 3 de diciembre de 2009
at. APe- Agencia de Noticias pelota de trapo-
Algo, cualquier cosa Por Claudia Cesaroni
“El campo es el espacio que se abre cuando el estado de excepción comienza a devenir la regla”(Giorgio Agamben, ¿Qué es un campo?)
(APe).- El discurso es recurrente: “No se puede vivir”. “No podemos seguir así”. “Nos matan por 20 pesos”. Acto seguido, se reclama: “Que (la hiena, la yegua, esa que tenemos de presidenta) haga algo, lo que sea”.Luego se explicitan las medidas concretas: pena de muerte, encierro eterno, baja de edad de imputabilidad a los 10 años, más policía, más gendarmería y si es posible, fuerzas armadas en la calle.
Cuando se sostiene que se puede hacer cualquier cosa, porque una situación supuestamente insostenible así lo reclama, estamos a un paso del estado de excepción. Y cuando se habla de excepcionalidad, acto seguido se plantean medidas que, con el argumento de combatir a un enemigo, se llevan por delante derechos elementales.
Algunos se acuerdan porque lo vivieron, otros porque lo leyeron. Para quienes no lo hayan vivido ni lo hayan leído, basta ir a una biblioteca y revisar diarios viejos. En el verano de 1976, el discurso era semejante: “Así no se puede seguir”. “Salís a la calle y te matan”. “Que alguien haga algo, lo que sea”.
Poco después, el 24 de marzo, vino el golpe.
En ese entonces, el enemigo eran los subversivos, y quienes venían a salvar a la sociedad eran los militares.
Ahora, el enemigo son los delincuentes, y a quien se le pide intervención es a la policía, a la que el gobernador Scioli convoca a “recuperar la calle”; y a las demás fuerzas de seguridad.
En uno y otro caso, a los que se define como enemigos se les quitan todos sus atributos de humanidad. Se habla hoy de los delincuentes como entonces se hablaba de los subversivos: no tienen sentimientos, son hienas, bestias, monstruos asesinos.
El que no tiene humanidad, no es persona. Por eso, se lo puede picanear y tirarlo de un avión. O pegarle hasta que desfallezca, someterlo a submarinos secos y húmedos, o encerrarlo por décadas. No sufre, no padece. Una parte de la sociedad cree que se salva a sí misma entregando la vida, la libertad y los derechos de otra parte de la sociedad, formada por los que percibe como ajenos, como otros. No ve -porque no puede, o porque no quiere, enceguecida por el discurso que le machacan día y noche- que la tragedia de esos otros la va a alcanzar también a ella más temprano que tarde.
En esta visión, quienes rozan la definición de enemigo, les pase lo que les pase, no son reconocidos como víctimas. Luciano Nahuel Arruga, por ejemplo. Un adolescente de 17 años que está desaparecido desde hace diez meses. Como es pobre, morocho, y alguna vez fue detenido por la policía, no parece ser considerado como víctima, no aparece su foto en la televisión, el gobernador Scioli no recibe a su familia. Los policías denunciados en su desaparición son restituidos en sus puestos. Una testigo de la causa es detenida y torturada, sin escándalo alguno. Esta sociedad debe preguntarse si volverá a aceptar para algunos de sus integrantes un destino de campo de concentración, porque aunque se convierta a la ESMA en un museo, la aplicación sistemática de la tortura, los barrios cercados por la Gendarmería, los operativos policiales televisados, las detenciones masivas y la desaparición de Luciano son trágicos ejemplos de que lo que la ESMA significa continúa brutalmente vigente.
“El campo es el espacio que se abre cuando el estado de excepción comienza a devenir la regla”(Giorgio Agamben, ¿Qué es un campo?)
(APe).- El discurso es recurrente: “No se puede vivir”. “No podemos seguir así”. “Nos matan por 20 pesos”. Acto seguido, se reclama: “Que (la hiena, la yegua, esa que tenemos de presidenta) haga algo, lo que sea”.Luego se explicitan las medidas concretas: pena de muerte, encierro eterno, baja de edad de imputabilidad a los 10 años, más policía, más gendarmería y si es posible, fuerzas armadas en la calle.
Cuando se sostiene que se puede hacer cualquier cosa, porque una situación supuestamente insostenible así lo reclama, estamos a un paso del estado de excepción. Y cuando se habla de excepcionalidad, acto seguido se plantean medidas que, con el argumento de combatir a un enemigo, se llevan por delante derechos elementales.
Algunos se acuerdan porque lo vivieron, otros porque lo leyeron. Para quienes no lo hayan vivido ni lo hayan leído, basta ir a una biblioteca y revisar diarios viejos. En el verano de 1976, el discurso era semejante: “Así no se puede seguir”. “Salís a la calle y te matan”. “Que alguien haga algo, lo que sea”.
Poco después, el 24 de marzo, vino el golpe.
En ese entonces, el enemigo eran los subversivos, y quienes venían a salvar a la sociedad eran los militares.
Ahora, el enemigo son los delincuentes, y a quien se le pide intervención es a la policía, a la que el gobernador Scioli convoca a “recuperar la calle”; y a las demás fuerzas de seguridad.
En uno y otro caso, a los que se define como enemigos se les quitan todos sus atributos de humanidad. Se habla hoy de los delincuentes como entonces se hablaba de los subversivos: no tienen sentimientos, son hienas, bestias, monstruos asesinos.
El que no tiene humanidad, no es persona. Por eso, se lo puede picanear y tirarlo de un avión. O pegarle hasta que desfallezca, someterlo a submarinos secos y húmedos, o encerrarlo por décadas. No sufre, no padece. Una parte de la sociedad cree que se salva a sí misma entregando la vida, la libertad y los derechos de otra parte de la sociedad, formada por los que percibe como ajenos, como otros. No ve -porque no puede, o porque no quiere, enceguecida por el discurso que le machacan día y noche- que la tragedia de esos otros la va a alcanzar también a ella más temprano que tarde.
En esta visión, quienes rozan la definición de enemigo, les pase lo que les pase, no son reconocidos como víctimas. Luciano Nahuel Arruga, por ejemplo. Un adolescente de 17 años que está desaparecido desde hace diez meses. Como es pobre, morocho, y alguna vez fue detenido por la policía, no parece ser considerado como víctima, no aparece su foto en la televisión, el gobernador Scioli no recibe a su familia. Los policías denunciados en su desaparición son restituidos en sus puestos. Una testigo de la causa es detenida y torturada, sin escándalo alguno. Esta sociedad debe preguntarse si volverá a aceptar para algunos de sus integrantes un destino de campo de concentración, porque aunque se convierta a la ESMA en un museo, la aplicación sistemática de la tortura, los barrios cercados por la Gendarmería, los operativos policiales televisados, las detenciones masivas y la desaparición de Luciano son trágicos ejemplos de que lo que la ESMA significa continúa brutalmente vigente.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
SOCIEDAD DE FOMENTO MATHEUPRESENTALA MUESTRA ANUAL DELTALLER DE TEATRO DE ADOLESCENTES Y JOVENES
ENTRE LA PAMPA...Y LA VIA
Una creación colectiva del grupoCinco personajes que perdieron un tren... y mucho mas que eso.Actuan: Julian Cardona - Aldo Sconocchini - Florencia Perez - Avelina Re y Pedro Etchart
Dramaturgia y Direccion:Anibal Matos
DOMINGO 6 DE DICIEMBRE 20:30 HS-SOCIEDAD DE FOMENTO MATHEU-Ruta 25 y Alem (Frente a las vias, justamente) - Matheu LOCALIDADES EN VENTA$ 10.-reservas al 03488-15-552297
ENTRE LA PAMPA...Y LA VIA
Una creación colectiva del grupoCinco personajes que perdieron un tren... y mucho mas que eso.Actuan: Julian Cardona - Aldo Sconocchini - Florencia Perez - Avelina Re y Pedro Etchart
Dramaturgia y Direccion:Anibal Matos
DOMINGO 6 DE DICIEMBRE 20:30 HS-SOCIEDAD DE FOMENTO MATHEU-Ruta 25 y Alem (Frente a las vias, justamente) - Matheu LOCALIDADES EN VENTA$ 10.-reservas al 03488-15-552297
martes, 1 de diciembre de 2009
at. Elena López Iglesias
GOLF EN MEDIO DE LA POBREZA 1 /12/09
LOS CHICOS DEL BARRIO OVEJERO, EN ESCOBAR, JUEGAN ENTRE LA BASURA CON CUATRO PALOS QUE LES REGALARON
LOS CHICOS DEL BARRIO OVEJERO, EN ESCOBAR, JUEGAN ENTRE LA BASURA CON CUATRO PALOS QUE LES REGALARON
Hicieron una cancha de golf en medio de la pobreza El fundador del club fue un caddie que murió en una pelea callejera. Un amigo tomó la posta y les enseña a los pibes de la zona. Hicieron los hoyos con caños de plásticos y las banderitas con cartones de vino. La historia de una pasión. Santiago Casanello 18.09.2009 Los golfistas de la pobreza. Ezequiel González, 22 años, pintor desocupado. Es el profesor de los chicos del barrio. Hace un año, durante la retirada del invierno 2008, a Fernando Enrique, un vecino del muy humilde barrio de Ovejero, en la localidad de Maquinista Savio, partido de Escobar, lo mataron en una pelea callejera, de esas que llenan de sangre absurda el día a día del conurbano. Tenía 24 años y laburaba de caddie en la cancha de golf del Jockey Club de San Isidro. Enrique dejó un legado deportivo insólito: un “club” de golf en su barrio que es un mundo de carencias.La cancha está ubicada en un extenso terreno baldío de 600 metros por 150, lleno de charcos y bolsas de nylon que en algunas partes le dan aspecto de basural, y lo dirige el que era su amigo del alma, Ezequiel González, pintor desocupado de 22 años. González aprendió hace casi una década, gracias a Enrique, a “quebrar la muñeca, abrir las piernas, arrastrar el palo hacia atrás, girar los hombros y volver al cielo”. Ésas son sus palabras. O sea, se enamoró del golf, un deporte al que, visto desde la pobreza de Ovejero, parecieran jugarlo extraterrestres de planetas tan lejanos como más allá de los muros de los countries esparcidos por decenas en esa zona del Gran Buenos Aires. El “club”, al que ahora bautizaron Línea Golf Club –Línea era el apodo de Enrique– de club sólo tiene dos cosas: la voluntad de llamarlo así de los que lo fundaron, y lo más importante: un inmenso espíritu deportivo. No hay ni perímetro, ni vestuarios, ni un solo cartel. Los banderines son cajitas de vino en cartón tetra clavadas en palos de madera o metal, y los greens tienen el pasto corto, pero sólo de tanto pisarlos. Palos tienen sólo cuatro, regalo de un caddie. “Esto empezó con fuerza hace dos años, la gente se acerca por curiosidad, al principio les pegábamos a las pelotitas con fierros que agarrábamos de talleres mecánicos”, cuenta González, que pese a no tener trabajo, se las arregla para jugar con onda de golfista: pantalón de vestir, camisa a cuadros, suéter bordó con cuello en V, zapatos. Todo medio gastado pero la impronta está. La movida prendió fuerte en el barrio. Ya juegan al golf más de quince chicos, veinte jóvenes y también algunas personas mayores que fueron caddies y que se pasan por el club cada tanto para recordar el swing de otros tiempos. González es el que da las clases. Hay una membresía simbólica y un handicap que se les asigna a todos los jugadores. “Cuando jugábamos con Fernando, lo hacíamos por gaseosas o para evitar prendas, como que el que perdía, se ligaba tres chirlos en la mano”, recuerda triste González, con los ojos en el pasado. La cancha –un terreno municipal que pertenece a Pilar (Ovejero, cruzando una calle, es Escobar)– está rodeada por un barrio de policías que la usa de basurero, y por un barrio cerrado. El gran temor de todos es que finalmente se termine construyendo otra urbanización y chau cancha. “Ojalá que no nos la saquen, porque yo me la imagino de acá a unos años mucho más linda. Con pinos, álamos, sauces, lagunas”, dice González, esta vez con los ojos en el futuro. El jueves llueve pero la cancha no está vacía: cinco nenes y tres muchachos están jugando. “Es que acá venimos aunque truene”, dice Matías Franco, de 18, que como González está desocupado. Franco le pega espectacular, en dos golpes llega a un hoyo a trescientos metros. Junto a él está Simón Verón, de 21. Está vestido con el look símil Bronx que prendió en el conurbano, pantalones amplios y buzo negro con capucha que no se saca nunca. “Cuando tengo un ratito libre, me vengo. Me gusta porque es un deporte que caminás y encima me queda aquí nomás y no estás en la calle”. Ése es el problema lógico: la calle. Y jugar al golf en la cancha potrero puede ser una solución. “Es el objetivo. Los que están en la calle conocen la droga, tal vez empiezan a robar. Acá se despejan y aprenden una filosofía mejor. Por eso las familias nos agradecen”, señala González. Y agrega: “Yo al golf lo amo. Mis ídolos son los que llegan a representar al país, como Cabrera o Romero”. Ángel, un pibito de diez años que hace tres semanas anda lidiando con los palos, no le da tantas vueltas: “Vengo porque en casa me aburro”. La anécdota de cómo fue descubierta la cancha por la gente de afuera del barrio también tiene su miga. Sucedió hace unos días, durante una recorrida por el barrio del programa de televisión Policías en acción. Cuando los agentes palparon a unos chicos, les descubrieron unas pelotitas de golf en los bolsillos. Les preguntaron de dónde las habían robado y ahí se enteraron de la existencia del Línea Golf Club. El programa se verá esta noche por Canal 13. Los golfistas en la pobreza son conscientes de que se volvieron fanáticos de un deporte que proyecta una imagen inaccesible de entretenimiento para señores y señoras pudientes que caminan parques impecables. Igual, no es algo que los desmotive. Por el contrario, quieren que el golf deje de ser considerado deporte para unos pocos. “Lo que hacemos en nuestro barrio nos gustaría que lo empiecen a hacer en otros. Que les llegue la noticia de lo lindo que es tener un territorio para jugar al golf. Que se diluya eso de que es para ricos. Los pobres lo tenemos que tomar como propio y hacernos fuertes”, sostiene González. Ni él ni ninguno de los otros golfistas de Ovejero pisaron nunca una cancha de golf verdadera. “Debe ser una sensación fabulosa”, dice abstraído, sintiéndose por dos segundos en una. Al Línea Golf Club le hace falta de todo, desde rastrillos hasta palos de golf. El rugby también es para todos El rugby, un deporte que, al igual que el golf, es considerado exclusividad de sectores acomodados, también tiene sus clubes populares. El más emblemático es el Virreyes Rugby Club, en el que juega gente de barrios carenciados de Zona Norte y fue fundado a fines de 2002 por un grupo de ex jugadores de primera división. El entrenador del equipo es Rodolfo O’Reilly, que entrenó a Los Pumas, además de al CASI y al Hindú. En el club están inscriptos 180 juveniles y 400 chicos. Su sede está en un predio cedido por la Municipalidad de San Fernando. El equipo ya juega de manera formal, y muy poco a poco va consiguiendo algunos triunfos deportivos. La inclusión social es el principal objetivo del club. Muchas empresas importantes le brindan su apoyo para que pueda crecer. Para O’Reilly, lo logrado es un ejemplo que debería replicarse en otros lugares y deportes. Otro club popular del deporte de la ovalada es el Aborigen Rugby Club, de Formosa. Lo armó en 1993 Eduardo Rossi, un ex jugador de rugby que decidió hacer un club en el que jueguen indígenas. La mayoría son tobas y el equipo compite en la liga de Formosa. Ya son más de cien jugadores. Y también reciben donaciones para las camisetas, los botines y las pelotas. OPINIÓN Yo comencé como ellos Roberto de Vicenzo (Golfista retirado, considerado el mejor de la historia argentina. Obtuvo 251 títulos en su carrera.) Me maravilla enterarme de una noticia así, me da una buena alegría que haya chicos que puedan jugar al golf aún ante la falta de recursos. Como ellos, yo comencé en los potreros, en las calles de tierra. Fue hace 70 años y era cuestión de pegarle a lo que venía. Romerito (Andrés Romero) salió de un barrio pobre, por lo que no me sorprende que el día de mañana ellos también puedan ser buenos jugadores. Me parece excelente que el deporte sea cada vez más popular y educativo, y que no solamente se practique en grandes canchas. Es un juego en el que, si uno se arma con un palo y anda a los golpes y tiene habilidades, puede encontrar un camino de solución en su vida. Además, si se logra tener cierto estilo y delicadeza, se abren puertas no solamente en el golf, sino hacia otras cosas de la vida. Al deporte se juega de dos formas: para bajar la barriga o para llenarla, lo que es mucho más difícil porque ya depende de la habilidad que puedas tener. Ojalá que el mundo fuera un poco distinto para mirar con más criterio la pobreza que hay.
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